Microcorrientes de baja intensidad que actúan como un entrenamiento para los músculos de tu rostro: tonifican, elevan y redefinen el óvalo facial sin agujas, sin cirugía y con resultados visibles desde la primera sesión.
El electro-workout facial emplea microcorrientes eléctricas de intensidad mínima —medidas en microamperios— que replican las corrientes bioeléctricas naturales del organismo. Al aplicarlas sobre los músculos faciales mediante electrodos especializados, se generan contracciones musculares controladas que, repetidas a lo largo de un protocolo, aumentan el tono y la masa muscular del rostro de forma progresiva. Es, en esencia, un entrenamiento físico para la musculatura facial, comparable a las rutinas de ejercicio para el cuerpo pero sin ningún esfuerzo por parte de la paciente.
Además del efecto sobre la musculatura, las microcorrientes estimulan la síntesis de ATP (adenosín trifosfato) en las células, la molécula de energía celular, acelerando los procesos de reparación y regeneración dérmica. Este aumento de energía celular mejora la producción de colágeno y proteoglicanos, incrementa la circulación local y potencia de forma significativa la absorción de los activos cosméticos aplicados durante el tratamiento. Un protocolo completo comprende entre 10 y 12 sesiones; los resultados de mantenimiento se prolongan con sesiones mensuales.
Agendar Consulta GratisResultados visibles y duraderos con microcorrientes de última generación.
Las microcorrientes inducen contracciones en los más de 40 músculos faciales, fortaleciendo y tonificando el tejido muscular subyacente de forma similar a como el ejercicio tonifica los músculos del cuerpo. El resultado es un rostro más firme y levantado.
Al tonificar los músculos de la mandíbula, mejillas y frente, el óvalo facial se percibe más definido y perfilado. La pérdida de definición asociada al paso del tiempo se revierte progresivamente, recuperando las líneas naturales de la juventud.
A diferencia de la mayoría de los tratamientos faciales, el electro-workout produce un efecto tensor y lifting visible desde la misma sesión. Muchas clientas notan la diferencia al tocarse el rostro al salir del tratamiento, con la piel más firme y elevada.
La electroporación generada por las microcorrientes crea canales transitorios en la membrana celular que aumentan hasta 10 veces la penetración de vitaminas, péptidos y ácido hialurónico aplicados durante el tratamiento, potenciando sus efectos.
La intensidad de las microcorrientes se mantiene por debajo del umbral sensitivo, por lo que el tratamiento es completamente indoloro. La mayoría de las pacientes lo describen como una sensación de hormigueo suave o simplemente no sienten nada.
El electro-workout facial es un tratamiento no invasivo que no genera ningún tipo de enrojecimiento, irritación ni inflamación residual. Puedes retomar tus actividades inmediatamente y, de hecho, es ideal realizarlo justo antes de un evento importante.
*Precio en pago de contado
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